domingo, 10 de abril de 2011


Cuando las olas inundan la costa, mi cielo, ¿Recuerdas cuándo nos besamos? & es que aún no puedo encontrar el camino a casa, porque aún lo siento y de tantas maneras. Esto pasa cuando el otoño llega, y yo te miro, Aún recuerdo aquel último baile, el tiempo que bailaste conmigo... & probablemente no debería decir, ni escribir esto, pero me siento tan asustada cuando pienso en lo previo que compartimos, fue impresionante pero lo perdimos todo, todo, y si, no es posible que no me importe porque tuve mis ojos puestos en ti, aunque si lo pienso siempre fue para un fin. Ahora estando de pie bajo la lluvia creo que nunca nada cambiará, el otoño regreso, se hizo presente una vez más, las hojas se arrastran llevándose con ella cada cosa que encuentran en su paso. Al fin y al cabo mi corazón jamás será domesticado, esto es como una subida, como si estuviésemos en una película y yo, si yo, me encuentro de pie bajo la lluvia queriendo, y esperando saber si hay más o algo mas, a pesar, de que sé que siempre hay otra montaña. Creo que estoy sumergida en lo más profundo con un dolor que me muestra que no voy a celebrar al menos por ahora y al igual que hice antes de la tormenta siempre será una batalla cuesta arriba, a veces es necesario perder. Siento un pequeño saltar, un vuelvo, un despliegue de emociones, que pronto pasarán a ser un loco sentimiento, y es que anhelo tanto volver a casa esta noche pero algo me detiene cada vez que lo deseo...

No lo entiendo, ni pretendo hacerlo, es tan solo otro episodio en los cuales escribo casi por inercia...Me gusta, y lo haré siempre que quiera, por otra parte, no me siento ni triste, ni feliz, es un período extraño, y un desenlace de cosas en poquito tiempo, tan solo espero que este otoño sea mejor que el anterior, y que sí, esta vez las hojas que se han arrastrado durante tanto tiempo me dejen algo más, porque estando debajo de la lluvia tanto tiempo de pie, es de pronto difícil visualizar ciertas cosas, aunque dicen que todas estas tienen diferentes proyecciones. El párrafo anterior no representa nada, fue solo inercia, lo que si representa totalmente es esto que escribo con ganas, y si, una vez más creo que para algunos la sensibilidad se manifiesta a flor de piel, como en mí, pero al contrario de verlo como algo malo, lo encuentro potente, porque entre más percibes, más comprendes, y empatizas con el resto...Por eso amo, estudiar lo que estudio, amo esta descarga porque es potencial en el ser humano. Y claro, la vida se presenta llena de desafíos, pero quién dijo que sería fácil, al menos a mi nadie...Crezco, imagino, creo, anhelo, como también se hacen participes la rabia, la tristeza, la frustración, sin embargo, que maravilloso... porque al menos mi vida no es plana, está llena de relieves que yo pinto como quiero...



Yo soy Yo.
Tú eres Tú.
Yo no estoy en este mundo para cumplir tus expectativas.
Tú no estás en este mundo para cumplir las mías.
Tú eres Tú.
Yo soy Yo.
Si en algún momento o en algún punto nos encontramos,
será maravilloso.
Si no, no puede remediarse.
Falto de amor a mí mismo,
cuando en el intento de complacerte me traiciono.
Falto de amor a ti,
cuando intento que seas como yo quiero,
en vez de aceptarte como realmente eres.
Tú eres Tú y Yo soy Yo.

sábado, 2 de abril de 2011

(:


Soy una persona impulsiva, noble, enérgica, directa, la cual expreso mis opiniones abiertamente, aunque en ocasiones puedo llegar a arrepentirme de lo que digo. No tolero por ninguna razón la injusticia y me caracterizo por defender mis ideales a toda costa y a los indefensos.
Soy intrépida, audaz y algo atrevida, me gustan los retos, y suelo buscar situaciones difíciles para desafiarlas ya que tengo la capacidad para vencer cualquier obstáculo. Por otro lado puedo ser vulnerable y cuando alguien se me impone reacciono como niña a veces para obtener lo que deseo.Si, tal vez lo que me toco no es lo que yo quería y no siempre esta contento el corazón, creo que debo entender que parte de la vida no todas las cosas tienen su solución.
Cuando la gente empieza a hablar de mi no escucho a nadie quiero olvidarme de todo y que me importa lo que puedan decir algunos tontos que ni siquiera conozco. Yo digo lo que pienso en cualquier lugar y no me importa nada a quien pueda molestar, no soy tan fácil de llevar si quiero que me quieras lo sé. Si tu me quieres y si quieres que te quiera debes saber que soy una mujer normal que no da vuelta y solo espero de vuelta todo lo que te doy y que me de todo lo que yo quiera. Quiero entender, debo saber que no voy a encontrar al hombre que siempre soñé sin ponerme a buscar, es cierto lo acepto tal vez debo cambiar y aunque quiero ya no puedo volver a empezar.Camino un tiempo y luego pienso que no puedo ganarle a este invisible viento que no me deja avanzar...

viernes, 25 de marzo de 2011

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Me gusta la gente que vibra, que no hay que empujarla, que no hay que decirle que haga las cosas, sino que sabe lo que hay que hacer y que lo hace.

Me gusta la gente con capacidad para medir las consecuencias de sus acciones,la gente que no deja las soluciones al azar.

Me gusta la gente justa con su gente y consigo misma, pero que no pierda de vista que somos humanos y nos podemos equivocar.

Me gusta la gente que piensa que el trabajo en equipo entre amigos produce mas que los caoticos esfuezos individuales.

Me gusta la gente que sabe la importancia de la alegria.

Me gusta la gente sincera y franca, capaz de oponerse con argumentos serenos y razonables a las decisiones de un jefe.

Me gusta la gente de criterio, la que no traga entero, la que no se averguenza de reconocer que no sabe algo o que se equivoco.

Me gusta la gente que, al aceptar sus errores, se esfuerza genuinamente por no volver a cometerlos.

Me gusta la gente capaz de criticarme constructivamente y de frente, a estos les llamo mis amigos.

Me gusta la gente fiel y persistente, que no desfallece cuando de alcanzar objetivos e ideas se trata.

Me gusta la gente que trabaja por resultados.

Con gente como esa, me comprometo a lo que sea, ya que con haber tenido esa gente a mi lado me doy por bien retribuido.

Dos personas que habitan en una misma ciudad al mismo tiempo, pueden vivir sin embargo en mundos enteramente distintos, a pesar de tener ambos la capacidad de observar el universo bajo la misma óptica. El mundo de uno de ellos es hermoso y esta lleno de oportunidades para el crecimiento, en tanto que el del otro no lo es. Ambas son personas sanas y tienen cubiertas sus necesidades básicas, pero sus perspectivas en lo que respecta a los sucesos diarios son completamente diferentes. En definitiva la decisión de si una persona será feliz o estará triste a lo largo de su existencia, dependerá de sus actitudes frente a la vida. Dado que tenemos la posibilidad de ejercer un considerable grado de control sobre nuestras conductas y pensamientos, tendremos la opción de elegir convertirnos en personas felices o tristes.

domingo, 20 de marzo de 2011

no sé que es

Pero es que yo ya sabía cada una de las respuestas que el tiempo me está entregando a cada minuto no sé porque me sorprende a veces, porque sabía que era mentira, aún así tanto tiempo que perdí,y es que, que promesas rotas sin cumplir, en fin, yo los llamo amores problemáticos, así como tú, y como yo...Y es que a veces las esperas en los teléfonos, la locura de lo que uno cree que es mágico a ratos, y como dicen por ahí la amargura de lo efímero e incluso el ser capaces de sentir hasta lo más mínimo como una aventura apostando a lo ilógico, nos hace actuar precisamente los papeles que nunca hemos querido obtener...Sin duda esto es un veneno sin antídoto...El más profundo a nuestra edad, porque todo pasa con el tiempo, pero nadie maneja las emociones a flor de piel, o si? es inquietante plantearse Quien incluso no ha llegado a sentirse cínico, o llegar al punto de sonreír entre lágrimas...Y es que siempre queda latente la gran incógnita de si estamos confundiendo paisajes dentro de nuestros espíritus como placer o si en serio es "amor"...Que esporádico, y que fácil vienen y se van, y con que resistencia sobreviven, creo firmemente que al final son historias que siempre contaré y que nunca sabre si son verdad o no. La fragilidad, la complicidad, lo prisionero, y con tanta extrañeza que se niegan, que se esconden...En fin Ya sabía que no llegaría, esta vez me lo prometeré, tengo ganas de un amor sincero, ya sin él.
Me falta un poco el aire que hace poco soplaba, o tal vez simplemente el reloj de aquel tiempo que no andaba, y si, te puedo pensar, pero no me toca, estoy lejos de eso, es muy fácil hacerse daño, aunque no quiera nadie, cuando las cosas empiezan recién, palabras que probablemente entienda solo yo. Incluso ahora pensando lo inútil que es desvariar, pero solo un poco, y creer que todo está bien, incluyendo a mi misma, hoy mas que nunca me doy cuenta de que necesito amor constante, sentirme grande, porque aunque si no valiera nada, soy de las personas que permite caminar al otro, regalando el sol, y mar...Y es que ahora me entiendo tanto, antes no podía explicar, esto, y es que cada detalle es aire que me falta si no lo obtengo, e incluso el otoño comienza a hacer las primera alusiones si dejo de sentir, y me seco con el tiempo , sé que no es una excusa pero desde niña siempre creí que la regla del intercambio al cincuenta por ciento es una verdad estupidez, si así, tal y como lo planteo...Y es que si vivimos pendientes de que la personas que más queremos, no solo en el ámbito amoroso, sino que en general, haga la mitad nos pasaremos toda la vida juzgando su actitud y jamas, pero nunca estaremos realmente satisfechos. Para mí, el verdadero amor es entregarse cien por ciento regocijandose por ser correspondido, sin embargo sin estar midiendo a cada segundo lo que se nos entrega. Eso de yo te ayudo si tú me ayudas, eso es un egoísmo del más puro, y el más vil de todos.
Quiero aprender a ayudar pero sin esperar ayuda, regalar mi ser entero, incluso si no recibo una entrega igual...Deseo hacerlo porque quiero de la mejor forma. Ya no me atormento con eso del amor "ideal" .Eso no existe, no soy una princesa de cuento, esperando a un príncipe encantado, soy una persona humana llena de defectos y yo acepto tal y como es el otro sin exigir más.
El amor ciego es un espejismo, Porque es cierto, con el tiempo se pierden detalles en cualquier tipo de relación, detalles que antes se acostumbraban y que en la medida del tiempo se van echando de menos, pero se pueden recuperar si se desea como por ejemplo el ser cortes con el otro...El amor para mí como Consuelo Pinto no es un final feliz por siempre, ni un vivieron felices por siempre, sino que es una promesa, un voto de entrega, crecimiento armónico, aunque a veces doloroso, no apasionamiento ansioso sino unión beatífica.



viernes, 18 de marzo de 2011


Si, aprendí a tomar los riesgos, a correrlos, y a adquirir la suficiente fortaleza para levantarme de las caídas, e incluso seguir cayendo...Si Consuelo, Ya llegará tu momento...Déjalo ser...Todo fluye, no pienses, ni escatimes en cosas que no sucedieron...El pasado te provee de experiencias sin embargo el presente me enriquece aún más...Sigo estando loca por escribir y leerme a mi misma...Tan solo eso... Tiempooooooooooooooooooooooooooo!

jueves, 10 de marzo de 2011

El otro



Es necesario correr riesgos. Sólo entendemos del todo el milagro de la vida cuando dejamos que suceda lo inesperado.

Todos los días, junto con el sol, nos es entregado un momento en el que es posible cambiar todo lo que nos hace infelices. Todos los días tratamos de fingir que no percibimos ese momento, que ese momento no existe, que hoy es igual que ayer y será igual que mañana. Pero quien presta atención a su día, descubre un instante de silencio después del almuerzo, en las mil y una cosas que nos parecen iguales. Ese momento existe: un momento en el que toda la fuerza de las estrellas pasa a través de nosotros y nos permite hacer milagros.

La felicidad es a veces una bendición, pero por lo general es una conquista. El instante mágico del día nos ayuda a cambiar, nos hace ir en busca de nuestros sueños. Vamos a sufrir, vamos a tener momentos difíciles, vamos a afrontar muchas desilusiones…, pero todo es pasajero, y no deja marcas. Y en el futuro podemos mirar hacia atrás con orgullo y fe.

Pobre del que tiene miedo de correr riesgos. Porque ése quizá no se decepcione nunca, ni tenga desilusiones, ni sufra como los que persiguen un sueño...

Pobre de quien escucha estas palabras. Porque entonces creerá en milagros, pero los instantes mágicos de su vida ya habrán pasado.

A veces nos invade una sensación de tristeza que no logramos controlar. Percibirnos que el instante mágico de aquel día pasó, y que nada hicimos. Entonces la vida esconde su magia y su arte. Tenemos que escuchar al niño que fuimos un día, y que todavía existe dentro de nosotros. Ese niño entiende de momentos mágicos. Podemos reprimir su llanto, pero no podemos acallar su voz. Ese niño que fuimos un día continúa presente. Si no nacemos de nuevo, si no volvemos a mirar la vida con la inocencia y el entusiasmo de la infancia, no tiene sentido seguir viviendo. Prestemos atención a lo que nos dice el niño que tenemos guardado en el pecho. No nos avergoncemos por causa de él. No dejemos que sufra miedo, porque está solo y casi nunca se le escucha. Permitamos que tome un poco las riendas de nuestra existencia. Ese niño sabe que un día es diferente de otro. Hagamos que se vuelva a sentir amado. Hagamos que se sienta bien, aunque eso signifique obrar de una manera a la que no estamos acostumbrados, aunque parezca estupidez a los ojos de los demás. Si escuchamos al niño que tenemos en el alma, nuestros ojos volverán a brillar. Si no perdemos el contacto con ese niño, no perderemos el contacto con la vida.

Ciertas personas viven peleadas con alguien, peleadas con ellas mismas, peleadas con la vida. Así, empiezan a montar una especie de pieza teatral en su cabeza, y escriben el guión según sus frustraciones.

Y lo peor es que no pueden representar esa pieza de teatro solas. Entonces comienzan a convocar a otros actores. Hay otras personas que nos «convocan» cuando comienzan a comportarse como víctimas, quejándose de las injusticias de la vida, pidiendo que los demás estén de acuerdo, den consejos, participen..

. Cuando se entra en ese juego, siempre se sale perdiendo.


El Otro es aquel que me enseñaron a ser, pero que no soy yo. El Otro cree que la obligación del hombre es pasar la vida entera pensando en cómo reunir dinero para no morir de hambre al llegar a viejo. Tanto piensa, y tanto planifica, que sólo descubre que está vivo cuando sus días en la tierra están a punto de terminar. Pero entonces ya es demasiado tarde

Empiezo a imaginar cómo me gustaría estar viviendo aquel momento. Me gustaría sentirme alegre, curiosa, feliz. Viviendo intensamente cada instante, bebiendo con sed el agua de la vida. Confiando de nuevo en los sueños. Capaz de luchar por lo que quería.

Amando a un hombre que me ama .

Sí, ésa es la mujer que me gustaría ser, y que de repente aparecía y se transformaba en mi. Yo

miraba a la mujer que había sido hasta ese momento: débil, tratando de dar una impresión de fortaleza. Con miedo a todo, pero diciéndose a sí misma que no era miedo, sino la sabiduría de quien conoce. la realidad. Levantando paredes en las ventanas por donde entraba la alegría del sol, para que no dañase los muebles viejos.

Vi a la Otra sentada en el rincón del cuarto: frágil, cansada, desilusionada. Controlando y esclavizando aquello que debía estar siempre en libertad: los sentimientos. Tratando de juzgar el amor futuro por el sufrimiento pasado.

El amor es siempre nuevo. No importa que amemos una, dos, diez veces en la vida: siempre estamos ante una situación que no conocemos. El amor puede llevarnos al infierno o al paraíso, pero siempre nos lleva a algún sitio. Es necesario aceptarlo, pues es el alimento de nuestra existencia. Si nos negamos, moriremos de hambre viendo las ramas del árbol de la vida cargadas, sin coraje para estirar la mano y coger los frutos. Es necesario buscar el amor donde esté, aunque eso signifique horas, días, semanas de decepción y tristeza.

Porque en el momento en que salimos en busca del amor, el amor también sale a nuestro encuentro.

Y nos salva.

Existen derrotas. Pero nadie está a salvo de ellas. Por eso, es mejor perder algunos combates en la lucha por nuestros sueños que ser derrotado sin siquiera saber por qué s

Cuando descubrí eso, decidí ser lo que realmente siempre deseé. El Otro se quedó allí, en mi habitación, mirándome, pero no lo dejé entrar nunca más, aunque algunas veces intentó asustarme, alertándome de los riesgos de no pensar en el futuro.

Amar es como una droga. Al principio hay una sensación de euforia, de entrega total. Después, al día siguiente, quieres más. Todavía no te has enviciado, pero te ha gustado la sensación, y te parece que puedes mantenerla bajo control. Piensas en la persona amada durante dos minutos y la olvidas durante tres horas.

Pero al poco tiempo te acostumbras a esa persona, y pasas a depender totalmente de ella. Entonces piensas en ella durante tres horas y la olvidas durante dos minutos. Si no está cerca, experimentas las mismas sensaciones que los viciosos cuando no consiguen droga. En ese momento, así como los viciosos roban y se humillan para conseguir lo que necesitan, tú estás dispuesto a hacer cualquier cosa por el amor.

Sí mi mente estaba volando. Me gustaría estar allí con alguien que me dejase el corazón en paz, alguien con quien pudiese vivir aquel momento sin miedo de perderlo al día siguiente. Así el tiempo pasaría más despacio; podríamos quedarnos en silencio, ya que tendríamos el resto de la vida para conversar. Yo no tendría que estar preocupándome de temas serios, decisiones difíciles, palabras duras.

Yo soy lo que es cualquiera de nosotros, si escucha su corazón. Una persona que se deslumbra ante el misterio de la vida, que está abierta a los milagros, que siente alegría y entusiasmo par lo que hace. Sólo que el Otro, temiendo desilusionarse, no me dejaba actuar.